Cómo las tiendas pueden usar pulseras personalizadas para reforzar la identidad de marca

Las tiendas de cualquier sector hoy en día necesitan mucho más que buenos precios para destacar ante tanta competencia. Y los clientes buscan cercanía, experiencias y marcas con valores con los que puedan sentirse identificados. Así que la identidad de marca (y la coherencia) ha de estar siempre muy presente para generar conexión y fidelidad.

Cualquier detalle cuenta, y no se nos ocurre un accesorio mejor que las pulseras personalizadas para que el cliente se sienta parte de la marca. Se pueden utilizar como regalos promocionales, coleccionables o como parte de una edición limitada. Por ejemplo, empresas como Europaband España ofrecen soluciones a medida para todos los negocios.

La identidad de marca es una ventaja competitiva

Lo primero: ¿qué entendemos por identidad de marca? Es todo aquello que hace reconocible a una empresa, ya sea su logo, colores, mensajes y, sobre todo, la experiencia que transmite. Incluye lo que vende, pero también su manera de comunicar, de tratar a los clientes y de dejar huella.

En el marketing actual está todo inventado, y además vivimos en una sociedad hiperconectada y rodeada de estímulos. Por eso, está demostrado que los clientes recuerdan más fácilmente a las marcas que cuidan los detalles y que les hacen sentir que forman parte de algo especial. Y un objeto promocional tan ‘simple’ como una pulsera puede ayudar a reforzar esa identidad de marca incluso fuera de la tienda.

Las pulseras personalizadas como una herramienta de branding para las tiendas

¿Sabías que las pulseras personalizadas tienen muchas ventajas frente a otros artículos de promoción? Son económicas, fáciles de distribuir y se pueden personalizar de mil maneras diferentes (colores, material, mensajes, diseños…). Mientras que un folleto publicitario es mucho más pasajero e incluso puede terminar en la basura, la pulsera sigue presente, se comparte y es una señal visible de la afinidad con la marca.

Por ejemplo, las pulseras personalizadas pueden funcionar en una tienda como:

  • Regalos en compras superiores a cierto importe, lo que de paso ayuda a elevar el ticket medio.
  • Accesorios exclusivos en ediciones limitadas.
  • Identificadores para promociones especiales.

Si sabes jugar bien tus cartas, las pulseras pueden servir para mejorar el vínculo con los clientes y al mismo tiempo para aumentar la visibilidad de la marca.

Inspírate con estos ejemplos en moda y retail

Las pulseras son tan versátiles que funcionan muy bien en casi cualquier sector. Una tienda de ropa puede lanzar pulseras con una nueva colección y de esta manera incentivar que la vuelvan a comprar para completar la colección. Y una zapatería puede entregarlas en campañas de rebajas, por ejemplo, asociadas a determinados beneficios.

Incluso negocios más especializados, como una librería o una concept store, las pueden aprovechar para reforzar su identidad de marca. Imagínate una pulsera personalizada con una de las frases más potentes del nuevo libro que promete ser superventas o un diseño que represente una tendencia cultural vinculada a la tienda. Es la manera de convertir un producto más ‘básico’ en una experiencia en sí mismo, y de promocionarlo de una forma original.

Además, hay que saber bien quién es el público objetivo de una marca. Un lector o lectora, por ejemplo, agradecerá tener esa pulsera personalizada y si le gusta el libro, probablemente la llevará puesta a diario. Y no hay visibilidad mayor que esa.

También se puede utilizar en tiendas para celebrar aniversarios, eventos locales o lanzamientos de temporada. Son un soporte fantástico (si está bien ideado) para que la marca esté presente incluso después de salir del punto de venta.

 

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